“Ensayo” (o “ensaye”), significa prueba, reconocimiento, examen. Pero ¿examen de qué? Nada más y nada menos que examen de nuestro pensamiento.
El ensayo es un escrito en el que el autor refleja la forma en que su pensamiento discurre.
1. Elige el
tema y el título: selecciona el tema sobre el cual escribirás y cómo lo
enfocarás: como pregunta, como análisis, como hipótesis, para convencer, para
probar una idea o postura, etc. Tal vez la asignación que te hicieron ya de por
sí establece el tema, pero siempre puedes darle tu enfoque personal.
2. Elabora un
plan de recolección de datos sobre el tema: averigua dónde están los datos y
cómo obtenerlos (de libros, de entrevistas, usando tecnología o no; en fin
localizar el dato y la posibilidad de capturarlo). Recuerda siempre citar todas
las fuentes de referencias para evitar el plagio.
3. Decide cuál
será la idea central. Esto debe ser definido en una oración corta que contenga
todo el sentido del ensayo usando una oración.
4. Haz una
lista con las ideas y asígnales un orden, debe estar organizado en párrafos.
5. Antes de
empezar a escribir, reúne toda la información que puedas y clasifícala.
6. Empieza a
redactar párrafos y después los ordenas. Escribe
lo que se te ocurra y luego editas el orden en que lo quieres presentar.
Utiliza conectores para unir ideas o párrafos.
7. Reordena
tus párrafos, inserta nuevos y elimina los sobrantes. Edita y edita. Lee y
relee y verá que se aprende una nueva forma de decirlo cada vez que lo lee.
Adorna y cambia cada vez que se le ocurra.
9. Déjalo
reposar unos días y reléelo con una
nueva visión que te sugerirá cambios no imaginados cuando lo escribiste por
primera vez.
10. Léelo en
voz alta y escúchese. Sienta cómo suena el mensaje: ligero, convincente o
cargado, y rotúlalo. Trata de predecir el sentimiento que evocará en el lector,
¿será informativo?, ¿cambiara percepciones?, ¿cada párrafo contiene algo nuevo
o se repite?
11. Finalmente, cuando se sientas conforme, puede decidir el título de su ensayo. El mismo debe resultar atractivo, que el lector sienta ganas de leerlo.
